El astato es un elemento químico radiactivo de símbolo At y número atómico 85. Solo se presenta de forma natural en la Tierra como producto de desintegración de varios elementos más pesados. Todos sus isótopos son de vida corta; el más estable es el astato-210, con una vida media de unas 8,1 horas.
El astato es un halógeno del período 6 (grupo 17) que ocupa una posición singular por combinar características propias de los halógenos con un comportamiento mas metálico que los de sus homólogos mas ligeros. Su electronegatividad estimada de 2,2 (escala de Pauling) es inferior a la del yodo, y su alta masa atómica influye en su estructura electrónica. Su enlace predominante es el covalente, aunque a medida que aumenta la masa atómica, el carácter iónico tiende a aparecer. Excepciones: el astato puede formar especies positivas en determinadas condiciones químicas, algo poco común entre los halógenos.
2 At + Cl2 -> 2 AtCl
El astato reacciona con el cloro para dar cloruro de astato, un compuesto iónico con carácter covalente, mostrando la tendencia de los halógenos pesados de formar enlaces con elementos mas electronegativos.
2 At + H2O -> AtH + O2 (con oxidante), AtO-
El astato reacciona con agua y agentes oxidantes, formando especies como el ion hipotiocianato de astato (AtO-) y otros compuestos de estado de oxidación +1 o +5.
At2 + 2 NaOH -> NaAt + NaAtO + H2O
El astato reacciona con base fuerte caliente, formando sales de astato y astato de sodio, mostrando el comportamiento anfotero del astato en ambiente básico.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Cloruro de astato | AtCl | Sal inorgánica estable; modelo para entender la química de los halógenos pesados |
| Bromuro de astato | AtBr | Compuesto termal estable; precursor de compuestos orgánicos de astato |
| Ácido hipotiocianico | HAtO | Especie en estado de oxidación +1; modelo para estudiar la química oxidante del astato |
| Astato de potasio | KAt | Sal inorgánica estable; candidata a trazador radiomarcado en medicina nuclear |
El astato no presenta isotopos estables: todos sus isótopos son radiactivos, con periodos de semidesintegración que van desde horas hasta minutos. El isotopo mas estable conocido es el astato-210 (210At), con una semidesintegración de aproximadamente 8,1 horas. El astato-211 (211At), con una semidesintegración de 7,2 horas, es el isotopo mas relevante para la medicina nuclear debido a su emisión de partículas alfa. El astato-212 (212At) tiene una semidesintegración de 0,31 horas. La escasez y la radiactividad de los isótopos de astato lo hacen un elemento extremadamente difícil de estudiar en cantidades macroscópicas.
El astato no se encuentra libre en la naturaleza: sus isótopos radiactivos se producen en minúsculas cantidades como resultado de la descomposición del neptunio y del uranio. La abundancia natural en la corteza terrestre es inferior a 1 parte por 10^26. El astato se acumula en ciertas aleaciones de pozos de xeno y en minerales de uranio. Se obtiene como subproducto de la fisión nuclear y de la descomposición de la astato-210, que se genera a partir del neptunio-237. Las principales fuentes de astato radiactivo son los reactores nucleares y los aceleradores de partículas para la producción de isótopos como el astato-211, utilizado en terapia con partículas alfa.
El astato fue descubierto en 1940 por los químicos estadounidenses Dale R. Corson, K. R. MacKenzie y Emilio Segrè en la Universidad de California, Berkeley. Lo hicieron bombardeando el mercurio (Hg) con partículas alfa en un acelerador de partículas, observando la desintegración del isótopo astato-211. El nombre proviene del griego 'astatos' (estable, longevo), aunque resulta un nombre incorrecto porque los isótopos de astato son todos radiactivos con periodos de semidesintegración cortos. Fue el último halógeno descubierto antes del elemento 117 (teneso) y antes de la década de 1950.
El astato no tiene aplicaciones comerciales conocidas debido a su radiactividad y escasez. Sin embargo, su química se estudia activamente para su posible uso en medicina nuclear, especialmente en terapia alfa dirigida mediante el astato-211. Los estudios de marcado radiactivo de compuestos organicos con astato tienen interés en el desarrollo de fármacos dirigidos y diagnósticos en imágenes.
Los compuestos de astato tienen aplicaciones limitadas por su radiactividad, pero el astato-211 es estudiado como trazador radiomarcado en terapia alfa dirigida. La capacidad de los compuestos de astato para transportar partículas alfa a células tumorales específicas las convierte en candidatas a tratamientos contra el cancer en fases avanzadas de desarrollo clínico. La química de los compuestos de astato es fundamental para diseñar moléculas que puedan transportar este radionúclido de forma estable al tejido objetivo.
El astato es altamente radiactivo y su toxicidad es mayor que la del yodo debido a su radiactividad. Como el yodo, el astato se incorpora al tiroides y a otras estructuras, lo que puede causar daño en el tejido tiroideo. Sin embargo, la radiactividad make que el astato sea peligroso incluso en dosis muy pequeñas. El estudio de su biología se basa en modelos animales y cálculos teóricos. La dosis de radiación recibida depende de la cantidad de astato ingesta y la duración de su retención en el organismo.
El astato es altamente radiactivo y requiere manipulaicón en instalaciones de seguridad de alto nivel, con control estricto de la exposición a radiación, personal entrenado y equipos de proteccion personal adecuado. Las muestras de astato deben manejarse en sistemas sellados, con deteccion de radiación y procedimientos de seguridad especializados. El astato produce radiólisis del agua y puede generar especies reactivas que adicional a la radiactividad, pueden ser peligrosas. Los residuos radiactivos deben tratarse según las normativas de seguridad radiológica vigentes.
El astato no se encuentra en el medio ambiente de forma natural a cantidades significativas y su radiactividad limita su presencia ambiental. Cualquier astato liberado en el entorno se degrada rápidamente por desintegración radiactiva y no se acumula en la cadena alimentaria. Los estudios ambientales sobre astato se centran en el control de residuos radiactivos y la seguridad de instalaciones medicas que utilicen astato-211.
El astato ocupa una posición singular porque combina características propias de los halógenos con un comportamiento mas metalico que el de sus homólogos mas ligeros. En determinadas condiciones químicas puede formar especies negativas, como otros halógenos, pero también especies positivas relativamente estables. Esta dualidad se relaciona con su elevada masa atómica y con los efectos relativistas que influyen en sus electrones. Su estudio permite comprender cómo cambian las propiedades químicas al avanzar hacia los elementos mas pesados de la tabla periódica.
El astato-211 es un isótopo radiactivo que emite partículas alfa, capaces de depositar una gran cantidad de energia en distancias muy cortas. Esta caracteristica lo convierte en un candidato para la terapia alfa dirigida, una estrategia que busca transportar el radionúclide hasta las células tumorales mediante moléculas diseñadas para reconocerlas. La finalidad es concentrar el efecto de la radiación en el tejido objetivo y limitar la exposición de los tejidos cercanos. Su desarrollo exige resolver desafíos relacionados con la producción, el marcado químico y la estabilidad de los compuestos.
El astato puede incorporarse a determinadas moléculas orgánicas mediante enlaces entre el átomo de astato y estructuras basadas en carbono. Esta posibilidad es especialmente importante para desarrollar moléculas radiomarcadas que puedan reconocer objetivos biológicos concretos. Sin embargo, el enlace debe ser suficientemente estable para evitar que el astato se separe de la molécula antes de alcanzar su destino. Los investigadores estudian distintas estrategias de marcado y tipos de enlace para mejorar la estabilidad química de los compuestos y facilitar su posible aplicación en medicina nuclear.
El astato puede formar distintos compuestos químicos, tanto inorgánicos como orgánicos, pero su estabilidad depende de la estructura molecular y de las condiciones del entorno. El principal problema experimental es que el propio átomo radiactivo se desintegra, por lo que no puede estudiarse como un elemento persistente en una muestra convencional. Además, algunos enlaces que parecen adecuados desde el punto de vista químico pueden romperse en determinadas condiciones. Comprender estas diferencias es fundamental para investigar su química y diseñar moléculas radiomarcadas mas estables.
Aunque el astato y el yodo pertenecen a la misma familia química, el astato presenta diferencias importantes debido a su estructura electrónica y a los efectos relativistas. Su comportamiento puede ser menos típicamente no metalico, y algunas de sus especies positivas muestran características que no son habituales entre los halógenos mas ligeros. Estas diferencias afectan a la formación de enlaces y a la estabilidad de sus compuestos. Sin embargo, el conocimiento experimental sigue siendo limitado, por lo que algunas propiedades todavía se interpretan mediante modelos teóricos y comparaciones químicas.
El estudio del astato se ve limitado porque sus isótopos son radiactivos y solo pueden manejarse cantidades extremadamente pequeñas. No es posible preparar muestras macroscópicas que permitan medir directamente muchas propiedades habituales de los materiales, como se hace con elementos mas estables. Por ello, los investigadores recurren a técnicas de trazadores radiactivos, experimentos químicos a concentraciones muy bajas y cálculos teóricos. Como resultado, algunas propiedades físicas atribuidas al astato son predicciones o estimaciones, y no observaciones directas de una muestra visible.
Los efectos relativistas aparecen cuando la elevada carga nuclear influye de manera importante en el movimiento y la energia de los electrones internos. En los elementos pesados, estas modificaciones repercuten también en los electrones externos y pueden cambiar las energías de los orbitales, la formación de enlaces y la estabilidad de determinadas especies químicas. En el astato, estos efectos ayudan a explicar por que su comportamiento no sigue exactamente las tendencias observadas en el flúor, el cloro, el bromo y el yodo. Son esenciales para interpretar su química.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.