El mercurio es un elemento químico de símbolo Hg y número atómico 80. También se conoce como azogue o hidrargiro. Es el único metal líquido a temperatura ambiente. El mercurio se presenta en depósitos de todo el mundo, principalmente como cinabrio (sulfuro mercúrico).
El mercurio posee una configuración electrónica [Xe] 4f¹⁴ 5d¹⁰ 6s². Es el único metal elemental que permanece en estado líquido a temperatura ambiente (punto de fusión −38,83 °C). Sus estados de oxidación son +1 (formando el catión diatómico dimérico Hg₂²⁺) y +2 (catión Hg²⁺). Su extraordinaria baja reactividad y volatilidad física se deben a efectos relativistas cuánticos: la gran masa del núcleo atrae y contrae fuertemente el orbital 6s lleno, haciendo que sus dos electrones de valencia no estén disponibles para enlaces metálicos interatómicos eficaces. Es un metal noble que no se oxida al aire frío y amalgama con casi todos los metales excepto el hierro.
Hg + S → HgS
Reacciona espontáneamente incluso en frío con azufre en polvo, neutralizándose como sulfuro de mercurio sólido negro o rojo en un procedimiento clásico de desmercurización.
2 Hg + O₂ (350 °C) ⇌ 2 HgO
Al calentarse a 350 °C se combina lentamente con el oxígeno formando óxido de mercurio(II) rojo; si la temperatura se eleva por encima de 450 °C, el óxido se descompone liberando mercurio y oxígeno puro.
3 Hg + 8 HNO₃ → 3 Hg(NO₃)₂ + 2 NO + 4 H₂O
Se disuelve fácilmente en ácido nítrico concentrado desprendiendo monóxido de nitrógeno y formando nitrato de mercurio(II).
Hg + Au → amalgama Au-Hg
Disuelve espontáneamente metales como oro, plata y estaño a temperatura ambiente formando amalgamas líquidas o pastosas sin reacción redox.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Sulfuro de mercurio(II) | HgS | Cinabrio o bermellón; mineral principal de color rojo escarlata vivo, pigmento histórico mineral y mena de extracción |
| Cloruro de mercurio(I) | Hg₂Cl₂ | Calomelanos; sal blanca insoluble utilizada históricamente como electrodo de referencia estándar de potencial y antiguo purgante |
| Cloruro de mercurio(II) | HgCl₂ | Sublimado corrosivo; sal muy soluble, extremadamente tóxica y antiséptico quirúrgico del siglo XIX |
| Fulminato de mercurio | Hg(CNO)₂ | Explosivo primario de gran sensibilidad al impacto y fricción, utilizado para cebar cartuchos y detonadores militares |
El mercurio natural consta de siete isótopos estables: ¹⁹⁶Hg (0,15 %), ¹⁹⁸Hg (9,97 %), ¹⁹⁹Hg (16,87 %), ²⁰⁰Hg (23,10 %), ²⁰¹Hg (13,18 %), ²⁰²Hg (29,86 %) y ²⁰⁴Hg (6,87 %). Los isótopos ¹⁹⁹Hg y ²⁰¹Hg poseen espín nuclear y son de gran interés en espectroscopía de RMN y física atómica. El mercurio-198 mono-isotópico, producido por irradiación neutrónica de oro, se utilizó a mediados del siglo XX como fuente de luz de vapor monoatómico de extraordinaria pureza para definir estándares métricos.
Es un elemento escaso en la corteza terrestre (unas 0,085 ppm). A veces se halla en forma de glóbulos de mercurio nativo líquido en fisuras rocosas, pero su mena mineral casi exclusiva es el cinabrio (sulfuro de mercurio, HgS), que aparece en filones hidrotermales de baja temperatura asociados a zonas volcánicas. El mayor yacimiento histórico del planeta se encuentra en Almadén (España), explotado durante más de dos mil años por romanos y árabes, junto a minas en Eslovenia (Idrija), Italia y China. Se obtiene con gran facilidad tostando el cinabrio al aire a más de 500 °C y condensando los vapores metálicos destilados en tubos enfriados.
Conocido desde la Antigüedad egipcia, china y romana (más de 3.500 años), fascinó a los filósofos por su fluidez líquida y brillo metálico. Aristóteles lo llamó «plata líquida» (hydrargyros, de donde proviene su símbolo químico universal Hg y el nombre latino hydrargyrum). En el castellano clásico se le denominó «azogue», del árabe «al-zawq». Los alquimistas medievales consideraban al mercurio y al azufre como los dos principios primordiales de la materia a partir de los cuales se formaban todos los metales.
Históricamente dominó la medición física (termómetros clínicos, barómetros de Torricelli y manómetros), los interruptores eléctricos basculantes silenciosos, las lámparas de vapor de mercurio para alumbrado público y las amalgamas dentales de empaste. En la actualidad, debido al Convenio de Minamata de la ONU, su uso comercial se encuentra en fase de erradicación progresiva a nivel global.
El fulminato de mercurio inventó los detonadores modernos de dinamita y balas; el tiomersal se usó como conservante bacteriostático en vacunas multidosis; y el cinabrio decoró códices medievales y templos como bermellón.
No tiene función biológica y es uno de los contaminantes neurotóxicos más dañinos que existen. En ambientes acuáticos, bacterias anaerobias metilan el mercurio inorgánico transformándolo en metilmercurio (CH₃Hg⁺), un compuesto liposoluble extremadamente tóxico que se biomagnifica a lo largo de la cadena trófica marina en grandes peces depredadores como atunes y peces espada.
Los vapores de mercurio metálico evaporados a temperatura ambiente se inhalan sin olor y atraviesan los alvéolos pulmonares y la barrera hematoencefálica, acumulándose en el sistema nervioso central donde provocan temblores, insomnio, eretismo mercurial (locura del sombrerero) y daño renal severo.
El vertido industrial de metilmercurio en la bahía de Minamata (Japón) en la década de 1950 provocó miles de víctimas con parálisis, ceguera y malformaciones congénitas. El Convenio de Minamata de 2013 prohíbe la minería primaria de mercurio y regula su eliminación segura en todo el mundo.
El mercurio es el único metal que permanece en estado líquido a temperatura ambiente, y esto es debido a su configuración electrónica. Sus electrones se mueven a velocidades cercanas a la de la luz debido a su alto número atómico, lo que debilita los enlaces metálicos entre sus átomos, conlleva un bajo punto de fusión e impide que se solidifique en condiciones normales.
Entre 1932 y 1968, una fábrica petroquímica en Minamata vertió toneladas de catalizador residual con metilmercurio directamente a la bahía. Las bacterias marinas metilaron el metal, que ascendió por la cadena trófica hasta concentrarse masivamente en pescados y mariscos que consumía la población local. Miles de pescadores y sus familias sufrieron ceguera, ataxia, parálisis y convulsiones, naciendo niños con severas deformidades cerebrales. El desastre inspiró el tratado internacional de Minamata para erradicar el mercurio global.
En 1643, el físico italiano Evangelista Torricelli llenó con mercurio un tubo de vidrio de un metro sellado por un extremo y lo invirtió sobre una cubeta llena de mercurio. La columna descendió hasta estabilizarse exactamente a setenta y seis centímetros de altura, dejando un vacío superior. Torricelli demostró que no era el «horror al vacío» lo que sostenía el metal líquido, sino el peso colosal del aire de la atmósfera terrestre presionando sobre la cubeta exterior.
A mediados del siglo XVI, los metalúrgicos españoles introdujeron en América el «método de patio» desarrollado por Bartolomé de Medina. El mineral de plata molido se mezclaba con salmuera, sulfato de cobre y abundante mercurio líquido sobre grandes patios de piedra. El mercurio disolvía selectivamente las partículas de plata formando una masa pastosa de amalgama; al lavar la mezcla y destilar la amalgama en retortas, el mercurio se recuperaba y la plata pura quedaba en el crisol.
Al romperse un termómetro clásico, el mercurio se divide en miles de gotitas que emiten vapores invisibles y tóxicos. El protocolo tradicional consiste en espolvorear azufre en polvo sobre el líquido derramado. El azufre reacciona con el mercurio fijándolo como sulfuro de mercurio sólido, un compuesto no volátil e inocuo que neutraliza los vapores peligrosos y permite recogerlo con seguridad sin usar aspiradoras.
En los siglos XVIII y XIX, los artesanos sombrereros utilizaban disoluciones de nitrato de mercurio para ablandar y afieltrar las pieles de castor y conejo de los sombreros de copa en talleres cerrados con escasa ventilación. La inhalación crónica de vapores de mercurio provocaba envenenamiento crónico («eretismo mercurial»), caracterizado por temblores musculares incontrolables, paranoia extrema, pérdida de memoria y cambios bruscos de personalidad, inspirando al Sombrerero Loco de Alicia en el país de las maravillas.
En los ecosistemas acuáticos, ciertas bacterias transforman el mercurio en metilmercurio, una forma orgánica que los seres vivos absorben fácilmente pero eliminan con gran lentitud. Los peces pequeños lo ingieren y, al ser devorados por peces mayores a lo largo de los años, el metal se acumula en sus músculos. Por eso grandes depredadores como el atún o el pez espada pueden presentar concentraciones más elevadas.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.