El oganesón es el nombre IUPAC del elemento transactínido con número atómico 118 y símbolo Og. También se conoce como eka-radón o elemento 118, y en la tabla periódica es un elemento del bloque p y el último del séptimo periodo. Actualmente es el único miembro sintético del grupo 18.
El oganesón es un elemento superpesado con símbolo Og y número atómico 118, ubicado en la parte superior derecha de la tabla periódica como el miembro más pesado del grupo 18 (gases nobles). Fue sintetizado por primera vez en 2002 en el Laboratorio Nacional de Los Alamos, Estados Unidos. Es el elemento más pesado conocido y presenta propiedades que, según los modelos teóricos, podrían alejarse notablemente de los patrones de los gases nobles más ligeros debido a efectos relativistas. El oganesón se produce átomo a átomo mediante reacciones nucleares, y sus isótopos conocidos tienen vidas extremamente cortas, lo que imposibilita la obtención de muestras macroscópicas para la caracterización experimental directa de sus propiedades físicas y químicas.
Og no reacciona bajo condiciones normales
Aunque algunos modelos teóricos sugieren una reactividad aumentada en el oganesón debido a efectos relativistas, no se han realizado ensayos químicos experimentales confirmatorios.
Og -> posible formación de compuestos teóricos
Ciertos cálculos teóricos predicen que el oganesón podría formar compuestos con elementos muy electronegativos como el flúor y el oxígeno, aunque esto aún no ha sido confirmado experimentalmente.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Tetrafluoruro de oganesón | OgF4 (teórico) | Compuesto predicho por modelos teóricos; aún no ha sido sintetizado ni caracterizado experimentalmente |
| Hexafluoruro de oganesón | OgF6 (teórico) | Compuesto teórico que podría existir bajo condiciones extremas de presión y temperatura |
El oganesón no tiene isótopos estables. Los isótopos conocidos son todos radiactivos con vida media muy corta, variando desde 0,69 milisegundos (Og-293-2002) hasta 0,89 milisegundos (Og-294-2005). Los isótopos más estables conocidos incluyen Og-294 (vida media de 0,89 ms) y Og-295. Los isótopos más ligeros, Og-290 a Og-293, tienen vidas de milisegundos o menos.
El oganesón es un elemento artificial que no ocurre en la naturaleza. Se produce en laboratorios de física nuclear mediante fusión de nucleones, generalmente mediante la colisión de iones de calcio-48 con blancos de plutonio-244 u otros blancos pesados. El oganesón no se encuentra en la corteza terrestre, en la atmósfera ni en ningún recurso mineral.
El oganesón fue sintetizado por primera vez en 2002 en el Laboratorio Nacional de Los Alamos (EE.UU.), donde un equipo dirigido por Yuri Oganessian produjo un átomo de Og-294 mediante la colisión de iones de calcio-48 con blancos de plutonio-244. La secreción fue confirmada en 2006 por un segundo experimento. En 2016, la Unión Internacional de Química Purificada y Aplicada (IUPAC) nombró el elemento «oganesón» en honor a Yuri Oganessian, reconocido por su trabajo pionero en la síntesis de elementos superpesados.
El oganesón no tiene aplicaciones prácticas conocidas. Su estudio es puramente científico, orientado a expandir los límites del conocimiento sobre la estructura atómica, los efectos relativistas y la química de los elementos superpesados.
No se conoce ningún compuesto estable de oganesón. Cualquier compuesto teórico sugiere un experimento de alta complejidad que requeriría tecnología experimental muy avanzada que aún no se ha desarrollado para la caracterización de este elemento.
El oganesón no tiene implicaciones biológicas, ya que no se produce ni se utiliza en cantidades que puedan afectar a seres vivos. Sus isótopos son altamente radiactivos con vida media de milisegundos y la radiactividad se produce en escala atómica, por lo que no presenta riesgos para la salud humana en condiciones normales.
El oganesón es un elemento artificial, altamente radiactivo que se produce en laboratorios de física nuclear. La manipulación de ostiones de oganesón es extremadamente limitada y solo se puede realizar en instalaciones experimentales de alta seguridad. Debido a la vida corta de sus isótopos, el riesgo radiactivo de oganesón es menor que el de otros elementos radiactivos con vida media más larga, pero requiere protocolos especializados de seguridad nucleoquímica.
El oganesón no tiene impacto ambiental en la naturaleza, ya que no ocurre en forma natural. Sus producción se realiza únicamente en laboratorios controlados con instalaciones de seguridad especializadas. Los residuos de laboratorio de oganesón deben tratarse de acuerdo con las normativas de seguridad nuclear y radiactividad.
Aunque el oganesón se clasifica entre los gases nobles, algunos cálculos teóricos predicen que podría ser sólido a temperatura ambiente. Esta posibilidad se debe a los intensos efectos relativistas que modifican su estructura electrónica y las interacciones entre sus átomos. Un estudio publicado en 2020 estimó un punto de fusión cercano a 325 kelvin, ligeramente por encima de la temperatura ambiente habitual. Sin embargo, no se ha podido observar experimentalmente una muestra sólida, por lo que esta predicción sigue siendo teórica.
Los efectos relativistas son modificaciones de la estructura electrónica que se vuelven importantes cuando los electrones están sometidos a la intensa atracción de un núcleo con una carga muy elevada. Alteran las energías de los orbitales y pueden cambiar la distribución de los electrones, la formación de enlaces y las propiedades físicas del elemento. En el oganesón, estos efectos son especialmente importantes para predecir su comportamiento, porque los modelos químicos convencionales desarrollados para átomos más ligeros no bastan por sí solos para describirlo con precisión.
El oganesón se produce átomo a átomo en experimentos nucleares, y sus isótopos conocidos tienen vidas extremadamente cortas. Esto impide acumular una cantidad de material suficiente para realizar ensayos químicos convencionales. Los investigadores identifican los átomos mediante sus cadenas de desintegración y recurren a modelos de física cuántica para predecir su comportamiento. Estudiar directamente sus enlaces químicos o sus propiedades macroscópicas requiere técnicas experimentales que todavía no permiten caracterizarlo con el detalle habitual en otros elementos.
El estudio del oganesón permite investigar cómo se comporta la materia cuando los núcleos contienen cantidades extraordinariamente elevadas de protones. Los científicos comparan sus predicciones electrónicas y nucleares con las de otros elementos superpesados para comprobar los límites de los modelos actuales. Estas investigaciones ayudan a comprender la estabilidad de los núcleos, los efectos relativistas y las posibles propiedades de elementos todavía más pesados. Aunque el oganesón no tenga aplicaciones prácticas conocidas, su estudio amplía el conocimiento fundamental sobre la estructura de los átomos.
Los gases nobles más ligeros suelen presentar una reactividad química muy baja, pero no se espera que las mismas tendencias se mantengan exactamente en el oganesón. Su enorme carga nuclear provoca efectos relativistas que alteran la energía y la distribución de los electrones externos. Los modelos teóricos predicen que estas modificaciones podrían aumentar su polarizabilidad y cambiar su comportamiento químico respecto al radón. Aun así, no se ha caracterizado experimentalmente la química del oganesón, por lo que estas diferencias deben considerarse predicciones científicas.
Algunos cálculos teóricos sugieren que el oganesón podría presentar propiedades electrónicas muy diferentes de las esperadas para un gas noble convencional, incluso un comportamiento semiconductor en determinadas condiciones. Estas predicciones dependen de los modelos utilizados para describir sus electrones y las interacciones entre átomos. Sin embargo, no se ha obtenido una muestra que permita medir directamente su conductividad eléctrica. Por tanto, no puede afirmarse experimentalmente que el oganesón sea conductor, aislante o semiconductor en condiciones ambientales.
El oganesón se distingue por ser un elemento superpesado cuyo comportamiento podría apartarse considerablemente del patrón observado en los gases nobles más ligeros. En estos últimos, la configuración electrónica externa suele explicar su baja reactividad y su tendencia a existir como átomos aislados. En el oganesón, los efectos relativistas modifican esa estructura y podrían alterar tanto su reactividad como sus propiedades físicas. Estas diferencias hacen que su clasificación como gas noble sea químicamente interesante, aunque sus propiedades reales todavía no se han confirmado mediante experimentos directos.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.