El livermorio es un elemento sintético superpesado de símbolo Lv y número atómico 116. Es un elemento extremadamente radiactivo que solo se ha creado en el laboratorio y no se ha observado en la naturaleza. Recibe su nombre por el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de Estados Unidos, que colaboró con el Instituto Conjunto de Investigación Nuclear en Dubná, Rusia, para descubrir el livermorio en el año 2000.
El livermorio es un elemento transactínido superpesado con símbolo Lv y número atómico 116, perteneciente al grupo 16 de la tabla periódica (calcógenos) directamente debajo del polonio, telurio y selenio. Su configuración electrónica predicha en estado fundamental es [Rn] 5f¹⁴ 6d¹⁰ 7s² 7p¹/₂² 7p₃/₂². Los cálculos de química cuántica relativista indican que la división espín-órbita estabiliza fuertemente el nivel 7p₁/₂, dejando dos electrones en el orbital 7p₃/₂ superior. Esto hace que el estado de oxidación divalente +2 (Lv²⁺) sea el más representativo y estable, comportándose como un metal pesado reactivo con marcada tendencia a formar haluros divalentes como el dicloruro de livermorio (LvCl₂).
Lv + Cl₂ → LvCl₂ (predicho)
Los modelos termodinámicos calculan que formaría dicloruro de livermorio lineal como su haluro más estable en fase de gas.
Lv + 2 HCl → LvCl₂ + H₂ (predicho)
Reaccionaría con disoluciones de ácidos minerales formando el catión divalente Lv²⁺ en equilibrio acuoso.
Lv + F₂ → LvF₂ (predicho)
Formaría difluoruro de livermorio con enlaces prevalentemente covalentes, siendo el tetrafluoruro energéticamente inestable.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Dicloruro de livermorio | LvCl₂ | Haluro divalente predicho como la molécula más estable y accesible para futuros ensayos cromatográficos |
| Dióxido de livermorio | LvO₂ | Óxido tetravalente teórico modelizado computacionalmente, con marcada tendencia a la descomposición térmica |
| Difluoruro de livermorio | LvF₂ | Compuesto lineal predicho por química cuántica relativista como modelo del estado divalente de valencia |
Todos los isótopos del livermorio son radiactivos y producidos mediante síntesis artificial, conociéndose cuatro núclidos confirmados con masas entre 290 y 293. El isótopo más duradero y estudiado es el livermorio-293 (²⁹³Lv), con una semivida de aproximadamente cincuenta y tres a sesenta milisegundos que decae por emisión alfa hacia el flerovio-289. Otros núclidos caracterizados son el livermorio-291 (semivida de 18 milisegundos) y el livermorio-290 (semivida de unos 8 milisegundos).
No existe en la naturaleza ni en ningún rincón del sistema solar detectable. Se produce de forma artificial átomo a átomo en aceleradores de iones pesados mediante la reacción de fusión nuclear caliente bombardeando blancos giratorios de curio-248 con proyectiles pesados de calcio-48 a alta energía cinética. La sección eficaz de la reacción es minúscula (unos pocos picobarns), obteniéndose escasos átomos por cada semana de operación del ciclotrón.
Fue sintetizado por primera vez el 19 de julio de 2000 en el Instituto Conjunto para la Investigación Nuclear (JINR) en Dubna (Rusia) por un equipo conjunto ruso-estadounidense liderado por Yuri Oganessian y Ken Moody del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL). Inicialmente llevó el nombre sistemático provisional «ununhexio» (Uuh). En mayo de 2012, la IUPAC ratificó oficialmente el nombre «livermorio» en honor a la ciudad de Livermore (California) y a la sede del laboratorio LLNL, reconociendo su colaboración pionera en el descubrimiento de transactínidos.
Carece de aplicaciones comerciales, médicas o energéticas al sintetizarse en cantidades atómicas microscópicas y extinguirse en milésimas de segundo. Su utilidad reside en la investigación científica de vanguardia: permite cartografiar la barrera de fisión cuántica en la frontera de la tabla periódica y comprobar cómo la relatividad debilita los estados de alta oxidación en los calcógenos.
No se han sintetizado muestras macroscópicas de sus compuestos; sus moléculas teóricas se exploran mediante modelos de química computacional avanzada con ecuaciones relativistas de cuatro componentes.
No cumple ninguna función biológica en la naturaleza ni interactúa con seres vivos al existir exclusivamente en cámaras de ultra-alto vacío en aceleradores.
La protección radiológica atañe exclusivamente a los operadores frente al haz de iones pesados del ciclotrón y a la manipulación de blancos radiactivos de curio-248.
No genera residuos ecológicos con impacto ambiental dado que los átomos producidos se cuentan por unidades y decaen de forma inmediata.
El Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) de California colaboró estrechamente durante más de dos décadas con el Instituto de Dubna suministrando blancos nucleares purificados de actínidos y detectores de última generación. En 2012, la IUPAC aprobó bautizar al elemento 116 como livermorio para homenajear a la ciudad de Livermore y al laboratorio estadounidense por su liderazgo internacional en la investigación y síntesis de elementos superpesados.
El livermorio está en el grupo 16, debajo del polonio. Los cálculos teóricos indican que, debido a los efectos relativistas, algunos de sus electrones externos podrían participar menos en los enlaces. Esto podría favorecer el estado de oxidación +2 frente a estados más altos, habituales en elementos más ligeros del grupo. Sin embargo, la química del livermorio no se ha estudiado lo suficiente para confirmar estas predicciones experimentalmente.
A diferencia del oxígeno gaseoso y el azufre no metálico, los elementos del grupo 16 se vuelven marcadamente metálicos al descender en la tabla periódica. Los modelos teóricos de química del estado sólido predicen que el livermorio sólido cristalizaría en una red metálica densa con un peso específico cercano a trece gramos por centímetro cúbico, comportándose como un metal pesado de transición con brillo plateado.
Las secciones eficaces de fusión nuclear para crear livermorio rondan un picobarn, exigiendo intensidades de haz diez veces más potentes que las actuales. Los centros nucleares de Dubna y RIKEN han instalado aceleradores de nueva generación con cavidades de radiofrecuencia e imanes superconductores capaces de entregar cientos de billones de iones por segundo, permitiendo explorar isótopos más longevos y ricos en neutrones del elemento 116.
Para crear el elemento 116 mediante colisiones con calcio-48 (veinte protones), se requería un blanco que tuviera exactamente noventa y seis protones: el curio. El isótopo curio-248 fue producido en el reactor nuclear de alto flujo de Oak Ridge irradiando plutonio durante años. Su elevada masa aportó los neutrones necesarios para que el núcleo compuesto sobreviviera a la colisión sin destruirse por fisión espontánea instantánea.
En la física de elementos superpesados, los nuevos núcleos se identifican siguiendo su «árbol genealógico» radiactivo. Cuando los científicos crearon livermorio-293 en el año 2000, observaron que este núcleo expulsaba una partícula alfa a los pocos milisegundos para transformarse directamente en flerovio-289. Esta secuencia experimental confirmó al mismo tiempo la síntesis y las propiedades nucleares de ambos elementos de forma indiscutible.
Los isótopos conocidos de livermorio se desintegran en muy poco tiempo y se producen muy pocos átomos. Esto dificulta transportarlos hasta un equipo, hacerlos reaccionar con otras sustancias y registrar el resultado antes de que desaparezcan. Por ahora, la mayor parte de las propiedades químicas que se le atribuyen procede de cálculos teóricos y comparaciones con otros elementos del grupo.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.