El hidrógeno es un elemento químico de símbolo H y número atómico 1. Con una masa atómica de 1,00794 u, es el elemento más ligero de la tabla periódica. Su forma monoatómica (H) es la sustancia química más abundante del universo y constituye aproximadamente el 75 % de toda la masa bariónica.
El hidrógeno posee un único electrón en el orbital 1s, que puede compartir, perder o completar con otro electrón. Por eso presenta una química anfótera: con los no metales forma enlaces covalentes (a veces polares) actuando formalmente como +1, mientras que con los metales muy electropositivos capta un electrón y forma hidruros con el anión H⁻. Su electronegatividad intermedia (2,20) lo sitúa entre ambos comportamientos, y su pequeño tamaño le permite formar enlaces de hidrógeno, decisivos en el agua y las biomoléculas.
2 H₂ + O₂ → 2 H₂O
El hidrógeno arde en presencia de oxígeno con llama casi invisible y gran desprendimiento de calor. La mezcla es explosiva en un amplio intervalo de concentraciones, por lo que la ignición requiere solo una chispa.
H₂ + Cl₂ → 2 HCl
Reacciona con el cloro, con luz o calor, para dar cloruro de hidrógeno. Es una reacción en cadena muy rápida y exotérmica, base de la producción industrial de ácido clorhídrico.
N₂ + 3 H₂ → 2 NH₃
Con nitrógeno forma amoníaco en el proceso Haber-Bosch, a 400–500 °C y 150–300 atm con catalizador de hierro. Es una de las reacciones industriales más importantes del mundo por los fertilizantes.
2 K + H₂ → 2 KH
Con los metales alcalinos, en caliente, forma hidruros salinos con el anión hidruro (H⁻). Estos hidruros reaccionan con el agua liberando hidrógeno, por lo que son reductores y fuentes de H₂.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Agua | H₂O | Disolvente universal; base de la vida y de innumerables procesos |
| Amoníaco | NH₃ | Fertilizantes nitrogenados y refrigeración industrial |
| Metano | CH₄ | Principal componente del gas natural; combustible y materia prima |
| Ácido clorhídrico | HCl | Jugos gástricos, limpieza y procesos químicos |
| Peróxido de hidrógeno | H₂O₂ | Desinfectante, blanqueante y propulsor |
El isótopo dominante es el protio (¹H), sin neutrones, con una abundancia del 99,98 %. El deuterio (²H o D), con un neutrón, es estable y representa el 0,016 %; se usa en agua pesada, trazadores y resonancia magnética. El tritio (³H o T), con dos neutrones, es radiactivo con un periodo de 12,3 años y se emplea en investigación de fusión y marcaje luminiscente.
Es el elemento más abundante del universo (alrededor del 75 % de la masa bariónica) y el combustible de las estrellas. En la Tierra casi nunca aparece libre: se encuentra combinado en el agua, los hidrocarburos, los minerales hidratados y la biomasa. Industrialmente se obtiene sobre todo por reformado de metano con vapor de agua, y con mayor pureza por electrólisis del agua.
Henry Cavendish describió en 1766 el «aire inflamable» obtenido con ácidos y metales, y Antoine Lavoisier le dio el nombre de hydrogène, «generador de agua», tras demostrar que su combustión produce agua. El deuterio fue descubierto en 1931 por Harold Urey, hallazgo que le valió el Premio Nobel de Química de 1934.
Como H₂ se emplea en el refino del petróleo, en la síntesis de amoníaco y metanol, como atmósfera reductora en metalurgia y electrónica, y como vector energético en pilas de combustible y cohetes, donde su combustión solo produce agua.
El agua es disolvente y recurso esencial; el amoníaco sostiene la agricultura como fertilizante; el ácido clorhídrico se usa en limpieza y procesos químicos; el metanol y el peróxido de hidrógeno sirven como combustibles, disolventes y desinfectantes.
Es esencial para la vida: forma parte del agua y de todas las biomoléculas, y los iones H⁺ determinan el pH de los medios biológicos, del que dependen enzimas y membranas.
El H₂ es extremadamente inflamable y forma mezclas explosivas con el aire entre el 4 % y el 75 %; además desplaza el oxígeno en espacios cerrados y el hidrógeno líquido produce quemaduras criogénicas.
Su combustión solo genera agua, pero no es inocuo: las fugas de H₂ prolongan la vida del metano atmosférico y, si se produce por reformado de gas natural, cada kilogramo emite unos 9 kg de CO₂ (hidrógeno gris).
Su configuración 1s¹ coincide con la de los alcalinos: un solo electrón de valencia que puede perderse para dar H⁺. Pero su electronegatividad es mucho mayor y también puede captar un electrón para dar H⁻, como los halógenos del grupo 17. Por eso ocupa un lugar singular: encabeza el grupo 1 por su configuración, aunque algunas tablas lo duplican sobre el grupo 17 o lo aíslan aparte.
Son etiquetas según cómo se produce, no tipos distintos de molécula. El gris se obtiene por reformado de gas natural y emite unos 9 kg de CO₂ por kilo de H₂. El azul usa el mismo proceso pero captura y almacena gran parte del CO₂. El verde se produce por electrólisis del agua con electricidad renovable, sin emisiones directas. El verde es el más limpio, pero hoy el más caro y minoritario.
Porque dos átomos de hidrógeno comparten sus electrones en un enlace covalente y ambos completan su capa con dos electrones, como el helio. Esta unión libera mucha energía, así que la molécula H₂ es mucho más estable que dos átomos separados. Romperla exige 436 kJ por mol; por eso el H₂ es poco reactivo a temperatura ambiente sin chispa o catalizador.
Es la atracción entre un hidrógeno unido a un átomo muy electronegativo (oxígeno, nitrógeno o flúor) y un par de electrones de otra molécula. Es débil frente a un enlace químico, pero en conjunto determina que el agua sea líquida, que el ADN mantenga su doble hélice y que las proteínas se plieguen. Sin él, la química de la vida tal como la conocemos no existiría.
Porque las moléculas de agua se atraen entre sí mediante enlaces de hidrógeno: el hidrógeno unido al oxígeno queda con carga parcial positiva y atrae al oxígeno de la vecina. Esta red de atracciones exige mucha energía para romperse, lo que eleva el punto de ebullición a 100 °C. Sin estos puentes, el agua herviría muy por debajo de 0 °C, como ocurre con el sulfuro de hidrógeno, su análogo sin enlaces de hidrógeno.
Son los tres isótopos del hidrógeno: el mismo protón con distinto número de neutrones. El protio no tiene neutrones y forma el 99,98 % del hidrógeno natural. El deuterio tiene un neutrón, es estable y pesa el doble; se usa en agua pesada y como trazador. El tritio tiene dos neutrones, es radiactivo con 12,3 años de periodo y se emplea en investigación de fusión nuclear.
Tiene bazas fuertes: su combustión solo produce agua y las pilas de combustible generan electricidad sin emisiones. Pero plantea retos grandes: ocupa mucho volumen y debe comprimirse a 700 bar o licuarse a −253 °C, las fugas son fáciles y hoy casi todo se produce a partir de gas natural. Será clave en industria y transporte pesado si baja el coste del hidrógeno verde.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.