El cromo es un elemento químico de símbolo Cr y número atómico 24. Es el primer elemento del grupo 6. Es un metal gris acerado, lustroso, duro y quebradizo que admite un alto pulido, resiste el deslustre y tiene un alto punto de fusión.
El cromo es un metal de transición del grupo 6 con símbolo Cr y número atómico 24. Es un metal blando, plateado, de color azul grisáceo, muy duro y resistente a la corrosión. Presenta estados de oxidación principales de +2, +3 y +6, siendo el +3 el más estable y el más común. Es un elemento esencial para la industria de los aceros inoxidables, los pigmentos y los electrodos.
2 Cr + 3 Cl2 -> 2 CrCl3
El cromo reacciona con el cloro para dar cloruro de cromo(III), un sólido verde que es el compuesto más estable del cromo.
2 Cr + 3 H2SO4 (caliente) -> Cr2(SO4)3 + 3 H2
El cromo reacciona con ácido sulfúrico caliente, liberando hidrógeno y formando sulfato de cromo(III).
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Cloruro de cromo(III) | CrCl3 | Sólido verde; precursora de compuestos y agente de color |
| Óxido de cromo(III) | Cr2O3 | Sólido verde; usado como pigmento, abrasivo y en películas superhard |
| Trióxido de cromo(VI) | CrO3 | Sólido rojo; fuerte oxidante, usado en reactivos químicos y dióxido de plomo |
El cromo natural está compuesto por cuatro isótopos estables: el cromo-50 (50Cr, 4,35 %), el cromo-52 (52Cr, 83,79 %), el cromo-53 (53Cr, 9,50 %) y el cromo-54 (54Cr, 2,36 %). El cromo-52 es el más abundante. Además, se conocen isótopos radiactivos, siendo el cromo-51 el más utilizado en investigación médica.
El cromo es el veintidósavo elemento más abundante en la corteza terrestre, con concentraciones de 0,01 % de la masa. Aparece en minerales como la cromita (FeCr2O4) y la espiña. Las principales reservas se encuentran en Sudáfrica, Kazajistán, Turquía, la India y la Federación de Rusia. Se obtiene principalmente como subproducto de la producción de níquel y hierro.
El cromo fue descubierto en 1797 por Louis Nicolas Vauquelin en Francia, quien lo aisló de una roca de color rojo junto con la calcita. El nombre proviene del griego 'chroma', que significa 'color', en referencia al gran número de colores de sus compuestos. Fue el primer elemento en el grupo 6 de la tabla periódica.
El cromo se utiliza principalmente en aceros inoxidables, aleaciones con nitrógeno, electrodos, recubrimientos decorativos y industriales, pigmentos, y en la fabricación de herramientas de corte. Es esencial para la industria metalúrgica moderna.
El cromo se utiliza ampliamente en pigmentos (verdes, amarillos, rojos) para pinturas, cerámicas y plásticos. Como catalizador en la fabricación de inodoro de acero. La carne y el suelo son fuentes naturales de cromo en el entorno.
El cromo no es esencial para los seres vivos, aunque algunas especies de bacterias pueden usar el cromo(VI) en ciertas reacciones de respiración. La mayor parte de la investigación indica que el cromo(III) es el estado más estable y predominante en los organismos, pero su papel biológico exacto no está completamente claro. Puede ser necesario en pequeñas cantidades en el organismo, aunque no está completamente confirmado que sea esencial para los humanos.
El cromo metal es relativamente estable y no muy tóxico. Sin embargo, los compuestos inorgánicos de cromo(VI) son altamente tóxicos y cancerígenos. La exposición al polvo de cromo puede causar irritación de la piel, los ojos y el sistema respiratorio. El cromo(VI) puede dañar los riñones, el hígado y los sistemas nervioso y reproductivo.
El cromo no se degrada en el medio ambiente y puede acumularse en suelos y sedimentos. El cromo(VI) es altamente tóxico para la vida acuática y puede persistir en el agua durante períodos prolongados. El manejo adecuado de residuos industriales es crucial para prevenir la contaminación ambiental.
El cromo es esencial para la resistencia a la corrosión del acero inoxidable porque, al entrar en contacto con el oxígeno, contribuye a formar una película superficial muy fina y adherente de óxido rico en cromo. Esta capa dificulta que el metal siga reaccionando con el entorno y puede regenerarse si se daña, siempre que las condiciones sean adecuadas. En general, los aceros inoxidables contienen al menos aproximadamente un 10,5 % de cromo en masa, aunque su resistencia concreta también depende de otros elementos y del medio al que se exponen.
Determinados compuestos de cromo presentan colores intensos y relativamente estables, por lo que se han empleado como pigmentos en pinturas, cerámicas y otros materiales. Entre los ejemplos históricos figuran los pigmentos amarillos basados en cromatos de plomo y los verdes de óxido de cromo. Sin embargo, algunos pigmentos tradicionales contienen sustancias peligrosas y su utilización está restringida en numerosos contextos. El óxido de cromo(III), en particular, destaca por su color verde y su estabilidad, lo que favorece determinadas aplicaciones industriales y artísticas.
El óxido de cromo(III), de fórmula Cr₂O₃, es un sólido duro y químicamente estable que puede utilizarse en determinados productos de pulido. En forma de partículas finas, ayuda a eliminar pequeñas irregularidades de la superficie y a obtener acabados lisos en materiales adecuados, incluidos ciertos metales. Su eficacia depende del tamaño de partícula, de la dureza de la superficie y del procedimiento utilizado. También se emplea como pigmento verde, por lo que su presencia en un producto no implica necesariamente que tenga una función abrasiva.
El cromo se incorpora a numerosos aceros para herramientas porque contribuye a mejorar la templabilidad, la resistencia al desgaste y, en determinadas composiciones, la resistencia a la corrosión. Estas propiedades ayudan a fabricar cuchillas, brocas, matrices y herramientas capaces de conservar su rendimiento durante un uso prolongado. El resultado depende de la cantidad de cromo y de su combinación con elementos como carbono, molibdeno o vanadio, así como del tratamiento térmico. No todos los aceros con cromo ofrecen las mismas prestaciones, ya que se diseñan para trabajos distintos.
El cromado consiste en depositar una capa de cromo sobre la superficie de otro material mediante un proceso de recubrimiento, habitualmente electroquímico. Según el tipo de tratamiento, puede proporcionar un acabado brillante, mejorar la resistencia al desgaste o reducir la fricción. El cromado decorativo suele utilizar capas muy finas, mientras que el cromado duro se emplea en componentes industriales sometidos a rozamiento. La preparación de la superficie y el control del proceso son fundamentales para obtener una capa uniforme y con las propiedades deseadas.
El cromo forma parte de muchas aleaciones diseñadas para trabajar a temperaturas elevadas, porque ayuda a mejorar la resistencia a la oxidación y a ciertos ambientes corrosivos. En las superaleaciones empleadas en turbinas y equipos industriales, contribuye a proteger la superficie frente a la formación de óxidos perjudiciales. Su efecto depende de la composición completa de la aleación, ya que otros elementos aportan resistencia mecánica, estabilidad microestructural o protección adicional. Por eso, el contenido de cromo se ajusta según la temperatura y las condiciones de servicio.
Algunas sales de cromo(III) se utilizan en el curtido industrial del cuero porque pueden interactuar con grupos químicos del colágeno, la proteína estructural de la piel. Estas interacciones ayudan a estabilizar la estructura del material y mejoran propiedades como la resistencia al calor y la durabilidad. El proceso requiere controlar las condiciones químicas para conseguir un cuero con las características deseadas. Es importante distinguir el cromo(III), empleado en el curtido, del cromo(VI), que presenta riesgos toxicológicos diferentes y exige controles específicos.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.