El boro es un elemento químico metaloide de símbolo B y número atómico 5. Se produce íntegramente por espalación de rayos cósmicos y supernovas, y no por nucleosíntesis estelar, por lo que es un elemento de baja abundancia tanto en el sistema solar como en la corteza terrestre. En la Tierra se concentra gracias a la solubilidad en agua de sus compuestos naturales más comunes, los minerales de borato.
El boro tiene tres electrones de valencia ([He] 2s² 2p¹) y una electronegatividad alta (2,04) para su posición, por lo que actúa casi siempre como +3 formando enlaces esencialmente covalentes. Es un metaloide deficiente en electrones: no alcanza el octeto por sí solo y lo compensa con enlaces multicéntricos, como en los boranos. Su química se sitúa entre la del aluminio (más metálico) y la del carbono, con óxidos ácidos y haluros que son ácidos de Lewis.
4 B + 3 O₂ → 2 B₂O₃
Al calentarlo al rojo arde en oxígeno formando el óxido bórico, un sólido vítreo ácido que se disuelve en agua dando ácido bórico. A temperatura ambiente es poco reactivo por su dureza y pasivación.
2 B + 3 F₂ → 2 BF₃
Con flúor reacciona directamente dando el trifluoruro de boro, un gas que es un ácido de Lewis clásico: acepta pares de electrones y cataliza polimerizaciones y alquilaciones.
2 B + 6 NaOH → 2 Na₃BO₃ + 3 H₂
En caliente, las bases concentradas lo atacan formando boratos solubles con desprendimiento de hidrógeno. Esta reactividad confirma su carácter no metálico, alejado del aluminio.
2 B + 3 Mg → Mg₃B₂
Con metales muy electropositivos forma boruros, donde actúa formalmente como −3. El diboruro de magnesio (MgB₂) es superconductor por debajo de 39 K.
| Compuesto | Fórmula | Uso o importancia |
|---|---|---|
| Ácido bórico | H₃BO₃ | Antiséptico suave, colirios, retardante de llama y fundentes |
| Bórax | Na₂B₄O₇·10H₂O | Detergentes, vidrios borosilicatados y esmaltes cerámicos |
| Trifluoruro de boro | BF₃ | Catalizador ácido de Lewis en petroquímica y polimerización |
| Carburo de boro | B₄C | Uno de los materiales más duros; blindajes y abrasivos |
| Nitruro de boro hexagonal | BN | Lubricante «grafito blanco»; cerámica aislante y térmica |
El boro natural combina dos isótopos estables: el boro-11 (¹¹B), con seis neutrones y un 80,1 %, y el boro-10 (¹⁰B), con cinco neutrones y un 19,9 %. El boro-10 absorbe neutrones con gran eficacia y se usa en barras de control de reactores, blindajes y terapia de captura neutrónica contra el cáncer (BNCT).
Es un elemento escaso (unas 10 ppm de la corteza) que nunca aparece libre. Sus menas son los boratos: bórax y kernita de los desiertos de Turquía y California, y colemanita y ulexita. Se obtiene reduciendo el óxido con magnesio o por electrólisis de sales fundidas; el boro ultrapuro para electrónica se prepara por descomposición del diborano.
Los boratos se usaban desde la antigüedad en vidriados y metalurgia, pero el elemento se aisló en 1808 casi a la vez: Gay-Lussac y Thenard en Francia, y Humphry Davy en Inglaterra, reduciendo ácido bórico. Berzelius lo bautizó boron, del bórax más carbono, y el boro puro y cristalino no se obtuvo hasta 1909, por Weintraub.
El boro amorfo se usa en pirotecnia, desoxidante metalúrgico y encendedores; el boro cristalino, dopante en semiconductores; y sus fibras, en materiales compuestos ligeros para aeronáutica y artículos deportivos. El carburo de boro blinda vehículos y protege reactores.
El bórax y el ácido bórico alimentan el vidrio borosilicatado (Pyrex), detergentes, esmaltes y retardantes de llama; el nitruro hexagonal lubrica y aísla en electrónica; los borosilicatos forman la fibra de vidrio.
No es esencial para el ser humano, aunque las plantas lo necesitan en trazas para las paredes celulares. Los boratos son tóxicos en dosis altas: irritan piel y mucosas y dañan riñón e hígado.
El polvo de boro es inflamable y los boranos (como el diborano) son gases tóxicos y espontáneamente inflamables. El ácido bórico, antaño usado en alimentos, está prohibido como conservante por su toxicidad acumulativa.
La minería de boratos es a cielo abierto y altera paisajes desérticos, con polvo y salmueras residuales. Los boratos son solubles y en exceso salinizan suelos y aguas; el boro es además micronutriente con margen estrecho entre carencia y toxicidad vegetal.
El boro es un micronutriente que interviene en el metabolismo del calcio, magnesio y vitamina D, y puede influir en la salud ósea y en procesos inflamatorios. Sin embargo, no existe una necesidad diaria establecida de forma universal ni una función esencial tan claramente definida como la de otros minerales. Se obtiene sobre todo de frutas, frutos secos, legumbres y verduras. Los suplementos solo deben usarse con criterio profesional, porque el exceso puede resultar tóxico.
Sí, el boro es un micronutriente esencial para muchas plantas. Participa en la formación de paredes celulares, el transporte de azúcares, la polinización, el cuajado del fruto y el desarrollo de raíces y puntos de crecimiento. Su carencia puede causar frutos deformes, hojas gruesas o quebradizas y muerte de brotes. No obstante, la ventana entre deficiencia y toxicidad es estrecha: un exceso de boro quema los bordes foliares y perjudica el cultivo, por lo que conviene hacer análisis de suelo.
Sí. El boro es clave en la fabricación de vidrio borosilicato, un material resistente a los cambios bruscos de temperatura y a la expansión térmica. Por ello se usa en material de laboratorio, baterías de cocina, ampollas farmacéuticas y óptica. En cerámica y esmaltes, los boratos ayudan a bajar la temperatura de fusión, mejorar el brillo y aumentar la durabilidad. También se emplea en detergentes, fertilizantes, ignífugos y materiales aislantes, según el compuesto específico.
El boro se añade a fertilizantes cuando el suelo no aporta suficiente boro disponible para el cultivo. Es especialmente importante en hortícolas, frutales, remolacha, girasol y viñedo, donde influye en la floración, el cuajado y la calidad del fruto. Puede aplicarse al suelo o por vía foliar, según el cultivo y el diagnóstico agronómico. Como el exceso es fácilmente tóxico para las plantas, la dosis debe basarse en análisis de suelo o foliares y en recomendaciones técnicas.
No. El boro es el elemento químico, mientras que el bórax es un mineral y compuesto que contiene boro, concretamente un borato de sodio hidratado. El bórax se ha usado en limpieza, conservación, cerámica y como fuente de boro para plantas, pero no debe confundirse con un producto seguro para consumo humano. Manipular bórax requiere precaución: puede irritar piel y ojos, y su ingestión no está recomendada. Para usos domésticos o agrícolas, deben seguirse las instrucciones del producto.
El boro aparece de forma natural en alimentos vegetales, especialmente frutos secos como almendras y nueces, legumbres, aguacates, ciruelas pasas, uvas, manzanas, peras y algunas verduras. La cantidad depende del suelo, el agua de riego y el procesado del alimento. En una dieta variada basada en frutas, verduras, legumbres y frutos secos, la ingesta suele ser suficiente sin necesidad de suplementos. Las personas con restricciones alimentarias o tratamientos médicos deben consultar antes de tomar productos con boro.
El boro en cantidades alimentarias habituales no se considera peligroso para la mayoría de las personas, pero los compuestos de boro pueden ser tóxicos en dosis elevadas. La exposición excesiva, sobre todo por ingestión de bórax o ácido bórico, puede provocar irritación digestiva, náuseas, vómitos y efectos sobre el riñón o el sistema nervioso. También puede irritar piel y ojos. Nunca debe utilizarse bórax como suplemento ni aplicarse sin seguir las indicaciones de seguridad del fabricante.
Principales fuentes consultadas: PubChem, Royal Society of Chemistry, NIST, IUPAC. Última revisión: noviembre de 2026.